¿Radio analógica o radio digital? La Radio Híbrida, también

Isaac Moreno. Presidente del Foro de la Radio Híbrida (4 junio 2018)

1995: Comienza la digitalización de la radio

A finales del siglo pasado, una nueva tecnología de radio, digital, nació en Europa con la vocación de sustituir a la (analógica) FM en el concierto de la radio mundial: DAB. En 1995 se inician emisiones DAB en el Reino Unido y en Suecia, y más tarde, en Alemania y en otros países europeos. En España, las emisiones regulares de DAB comenzaron en el año 2000.

Las ventajas de DAB sobre la FM eran significativas y estaban centradas en:

  • mejorar calidad de sonido sobre todo en recepción en movimiento en áreas urbanas densamente pobladas.
  • mayor eficiencia espectral admitiendo planificaciones de coberturas territoriales en frecuencia única.
  • capacidad de canal de transmisión de datos suficiente para albergar datos independientes del programa lo que habría la posibilidad de ofrecer servicios adicionales al programa de radio transmitido, relacionados o no con el programa de radio.

Esta nueva radio digital DAB constituía una soberbia y prometedora plataforma para la radio del futuro, aunque la necesidad de nuevos receptores y su precio auguraban una etapa  nada desdeñable de convivencia con la FM.

La planificación europea del naciente servicio DAB se llevó a cabo en 1995 en una Conferencia de la CEPT, celebrada en Wiesbaden, donde se adjudicaron bloques de frecuencias (canales múltiples) a los diferentes países intervinientes, en cantidad suficiente para poner en marcha este nuevo servicio de radiodifusión sonora. Hubo un importante inconveniente: no fue posible ubicar este servicio en una banda única para todos los países europeos. Algunos optaron por la banda de 1,5 GHz. Otros países en cambio, entre los que se encontraba España, optaron por utilizar parte de la banda de VHF, que la televisión analógica tenía previsto abandonar. El tiempo dio la razón a estos últimos países y hoy día prácticamente nadie se plantea la introducción de DAB en otra banda que no sea la de VHF.

La norma IBOC acabó con las expectativas de DAB como norma mundial

La norma DAB Nació con vocación de constituirse en una norma de carácter mundial: ya en la década de los 90 del pasado siglo fue introducida en Canadá, siendo también propuesta como estándar en USA, donde compitió con una norma denominada IBOC, desarrollada por un consorcio formado por los mayores radiodifusores del país y la industria. Los evaluadores concluyeron en su informe final que el sistema IBOC FM tenía dos importantes deficiencias (Mala calidad de audio e incompatibilidad con el servicio analógico FM). Aunque el DAB demostró unas características buenas, los radiodifusores continuaron manteniendo su apoyo al enfoque IBOC, a condición de subsanar las deficiencias encontradas. Después de unos años de esfuerzos en el desarrollo, el sistema fue presentado de nuevo a evaluación. Finalmente, la resolución de los problemas que inicialmente presentaba IBOC FM, la presión de los radiodifusores por una norma respetuosa con el escenario de la radiodifusión sonora en el país y la dificultad para la búsqueda de una banda de frecuencias libre, propiciaron una resolución favorable para el sistema IBOC, aprobándose en 2002 para introducirlo tanto en AM como en FM.

De esta forma se acabaron las posibilidades del estándar DAB para constituir una norma mundial para la radio digital, pues IBOC fue ganando adeptos en países americanos y en áreas de Asia.

DAB comienza su andadura prometedora

Con los primeros años del siglo XXI la radio digital DAB conoció un desarrollo apreciable. Muchos países en Europa arrancaron servicios DAB y el resto estaba proyectando introducirlos. En otros países de Asia y Oceanía también se estaba preparando la introducción de servicios de radiodifusión sonora digital basados en la tecnología DAB. Los modelos para su introducción eran variados, como variado era y es el modelo de radio que rige en diferentes países.

En unos países, como el Reino Unido, se optó por la fórmula de otorgar la gestión del canal múltiple a una empresa que lo gestionaba albergando canales con programación variada y capacidad ajustada a las características del programa. Estas ofertas de nueva y variada programación, unidas a un impulso para la fabricación y venta de receptores consiguió ir formando un mercado de receptores DAB que animaba el desarrollo de la radio digital. En otros países como Noruega, Suecia, Dinamarca, etc., con una radio predominantemente pública, lanzaron servicios DAB para sus propios programas analógicos, convencidos de que el público acabaría aceptando esta nueva tecnología en pocos años debido a su superioridad frente a la FM. Otros países como España introdujeron DAB como una nueva modalidad de radio y se otorgaron frecuencias en un concurso público al que se presentaron y obtuvieron frecuencia empresas radiodifusoras analógicas y otras empresas nuevas en el sector de la radiodifusión sonora, si bien estas eran también medios de comunicación. Sobre el papel, la fórmula aseguraba una competencia en la apertura y desarrollo de los nuevos servicios entre las emisoras analógicas existentes y las nuevas emisoras entrantes.

2007: de la reinvención de DAB (DAB+) al “apagón analógico”

Con el paso de los años las euforias iniciales languidecen, los recursos necesarios escasean, los receptores no llegan o siguen siendo caros y las audiencias, en consecuencia, no despegan en esta tecnología.

Desde hace 10 años, con más de una década de andadura de DAB, una nueva versión (DAB+) aparece en escena: mejora la eficiencia espectral respecto a su predecesora DAB, multiplicando por 4 ó más la capacidad del canal múltiple, pero con un serio inconveniente: los receptores DAB no sirven para las emisiones DAB+, serio problema para el escalado tecnológico en países como el Reino Unido con un parque a la sazón ya considerable de receptores DAB.

En cualquier caso, parece que con DAB+ reverdece de nuevo la radio digital. Puede decirse que con ella, la infraestructura de difusión es más barata que la de FM (al menos en  áreas de fuerte densidad de emisoras de radio), se empieza a hablar de tecnología más amigable con el medio ambiente y algunos países, apoyados por las prometedoras cifras de escucha a través de Internet, que ya han comenzado a hacerse significativas, comienzan a echar cuentas y a hablar del apagón para la radio analógica. En realidad, el apagón de la radio analógica es una mera extensión del concepto del apagón para la televisión analógica, pero sin argumentos sólidos que lo justifiquen. En efecto, mientras que en televisión la digitalización ha propiciado la liberación de una banda para ser ocupada por otro servicio con un interés social importante y una actividad económica nada desdeñable, que  en su conjunto hace interesante la operación, no ocurre lo mismo con la radio: DAB entra a ocupar una banda que se abandona (como la banda de VHF) y ningún otro servicio está esperando que se apague la FM para ocupar sus frecuencias.

A pesar de la reinvención, la introducción de DAB+ sigue siendo lenta

Siendo esto así, ¿cómo se formula la ecuación del apagón analógico de la radio?

  • Hay una radio analógica que mantiene una importante audiencia con sus productos tradicionales y nuevas fórmulas.
  • Aparecen nuevas plataformas para distribución de audio, como TDT, satélite y, sobre todo, Internet. La radio las utiliza.
  • Aparece el fenómeno de escucha de la radio por Internet móvil. La radio desarrolla sus propias apps y distribuye así sus productos al gusto de los oyentes.
  • La radio digital DAB, entre tanto, necesita establecer y mantener una red de difusión nueva, implementada específicamente para este servicio, y en la que hay que invertir.
  • La radio digital DAB+ necesita nuevos receptores para ser recibida (no valen los de DAB)
  • Al contrario que DAB, Internet, TDT, satélite son plataformas para otros servicios que sirven para recibir la radio. No hay inversión, solo coste de utilización.
  • El público no siente necesidad de comprarse un receptor DAB. Dispone de varias plataformas para escuchar los diferentes formatos que le gustan.
  • No hay interés ni objetivos sociales económicos o políticos para justificar políticas europeas de apoyo a la introducción de la radio digital y de hecho no se han producido.

De esta forma, lo que cabe esperar, como así está sucediendo, es un lento reemplazo de tecnologías. La FM pervivirá bastantes años, y DAB se irá introduciendo paulatinamente. Un ejemplo paradigmático de esta situación lo constituye el Reino Unido, locomotora y ejemplo para la implantación de la radio digital: En el período 2010 a 2017, se vendieron en el Reino Unido un total de 14 millones de receptores digitales… pero en ese mismo período y en el mismo mercado se vendieron también 30 millones de receptores analógicos (fuente: OFCOM), lo que no es signo, precisamente, de debilidad de la FM.

¿Radio por Internet?

La distribución de los contenidos de radio por Internet ha surgido con fuerza en los últimos años, sobre todo tras el tremendo desarrollo del mercado de los dispositivos móviles de banda ancha. Los radiodifusores, conscientes de la importancia de esta nueva plataforma, han desarrollado aplicaciones que satisfacen las exigencias de los oyentes, incluidos los más jóvenes y dinámicos.

Entonces, ¿Puede considerarse Internet candidata a la sustitución de las actuales tecnologías de radio, FM o DAB/DAB+?. Ciertamente, no, al menos a corto y medio plazo. Y esto es así por:

  • La incapacidad de la Red para la distribución de los actuales productos de radio con sus audiencias y en sus zonas de cobertura.
  • La debilidad de la Red en comparación a la radio, sobre todo en situaciones extraordinarias y críticas, cuando se hace más necesaria.
  • La falta de responsables claros a lo largo del trayecto o trayectos de distribución: La radio tiene un claro responsable, el radiodifusor, dentro de su zona de servicio. ¿Lo hay en Internet?
  • La gratuidad de la radio. Para escucharla a través de Internet, debe de mediar un contrato con un operador de servicios de telecomunicaciones.
  • La privacidad de la escucha de la radio no está garantizada en Internet.

A pesar de ello, Internet es una poderosa herramienta a la que la radio no puede renunciar. Se perfila, pues, Internet como un extraordinario complemento para la radio. Radio e Internet se combinan para dar nuevos servicios a los que es receptiva una parte de La audiencia.

La Radio Híbrida, una solución para la radio

Pero con la disrupción tecnológica, que ha desembocado en el concepto de transformación digital, está comenzando a calar la idea de la digitalización. Nadie duda que el futuro no puede ser de otra manera que digital y que por tanto la radio también lo acabará siendo en su momento.

Pero la radio puede empezar a ser digital sin dejar de ser lo que es ahora mismo. El concepto de Radio Híbrida lo permite, porque la Radio Híbrida no es una nueva tecnología ni una nueva plataforma de distribución, sino una forma de combinar en el dispositivo del oyente contenidos distribuidos por un mismo radiodifusor en dos plataformas, FM e Internet (o DAB/DAB+ e Internet)).

Disfrutemos pues, de una nueva manera de escuchar la radio mediante las ventajas y posibilidades que ofrece la Radio Híbrida, aprovechando eficazmente las tecnologías analógicas existentes y reemplazándolas en su momento  por las tecnologías digitales emergentes. Las tecnologías no se acaban implantando únicamente por su modernidad y las posibilidades técnicas que ofrecen: precisan de la aceptación por el público y por los agentes que tienen que aplicarlas, de acuerdo con los principios de eficiencia y oportunidad, y eso solo se logra cuando su aplicación representa de alguna forma un beneficio perceptible para todos ellos.

Los radiodifusores están abocados a un escenario multiplataforma para la distribución de sus contenidos. Su gran reto es preparar unos contenidos que sepan sacar el mayor provecho de las nuevas posibilidades que las distintas tecnologías y plataformas de distribución o combinación de ellas, permiten. Y esto lo pueden hacer, desde ahora, con la Radio Híbrida.

RADIO HÍBRIDA ¿EL HUEVO DE COLÓN?

Isaac Moreno Peral (10/04/2015)

En un mundo cada vez más digitalizado, la radio sigue siendo escuchada mayoritariamente a través de medios analógicos (onda media y frecuencia modulada). Y esto, a mi juicio, fundamentalmente por dos razones:

–          La excelente calidad de recepción de la FM, en lo que se refiere a rendimiento en cobertura, calidad de sonido, buen rendimiento energético de los transmisores y precio moderado de aquellos, así como la capacidad de la FM, a través de su canal asociado, RDS, de proporcionar ciertos servicios adicionales, como información de la emisora sintonizada, mantenimiento de la recepción en movilidad de un programa de una cadena, información sobre tráfico en carretera, etc., elementos de gran interés para el radiodifusor, pues mejoran en su conjunto la percepción de la radio por el oyente como un medio útil y de gran interés, además de una gran calidad del sonido.

–          La falta de interés de la actual banda de FM para la provisión de otros servicios, lo que deja al servicio de radiodifusión como único ocupante de esta banda, sin la presión de otros servicios de radiocomunicaciones.

Y no es que, por otra parte, no se hayan hecho ni se sigan haciendo, esfuerzos por buscar alternativas digitales: a finales del pasado siglo se iniciaron sendos procesos de búsqueda de una alternativa digital a la radio analógica desde ambos lados del Océano Atlántico. Ambos procesos eran acometidos desde enfoques muy diferentes: el americano, buscando el mínimo cambio en el lado del radiodifusor, con un sistema que posibilitaba el cambio de analógico a digital manteniendo la banda de frecuencia y hasta la infraestructura del centro emisor. El segundo, el europeo, buscando una banda de frecuencias específica y diferente de la FM (congestionada con los sistemas analógicos) y buscando la eficiencia espectral a través de portadoras con capacidad para soportar modulación multicanal.

Tanto uno como otro enfoques, tan diferentes entre sí, insertos en modelos de radio igualmente muy diferentes, puede decirse que han tenido y tienen después de casi dos décadas de perspectiva, resultados que descorazonan por la extraordinaria lentitud del progreso de su adopción (no debería extrañar, sin embargo, si se compara con el lento desplazamiento de la OM por la FM). A día de hoy, puede decirse que ambos sistemas tienen una implantación minoritaria en los EEUU y muy minoritaria en Europa (con la excepción de algún país como el Reino Unido, donde la penetración de la radio digital puede compararse a la de los EEUU). Esto significa que nos quedarían muchos años por delante para poder ver implantada completamente la radiodifusión digital, años durante los cuales los radiodifusores deberían arrostrar la carga económica que supone mantener dos redes de distribución de radio: la analógica y la digital.

El modelo de radio online y otros consumos de audio a través de Internet está irrumpiendo con fuerza en los últimos años, representando ya una parte no despreciable del total de oyentes, augurándole un rápido progreso en la escala de la audiencia de la radio.

Pero el modelo de radio por Internet es un modelo diametralmente diferente del modelo de escucha tradicional de la radio: es un modelo de pago; el oyente debe de emplear su sistema de recepción de telecomunicaciones (ADSL, 3G o 4G)para escuchar la radio, y, si bien los modelos de pago de ADSL en España actualmente son, mayoritariamente, de descargas ilimitadas de datos, no hay razones para pensar que vaya a continuar siendo así en el futuro. En cuanto al 3G o 4G las tarifas planas de datos suelen tener un límite de descargas, pasado el cual se hace muy difícil la escucha de streaming de calidad.

Pero ¿sería posible para el oyente un modelo de radio más acorde con los tiempos actuales, suministrado desde las infraestructuras y medios analógicos actualmente usados por los radiodifusores? Rotundamente, sí. A través del concepto de radio híbrida.

La radio híbrida es un sistema que combina la recepción de la radio en FM con la riqueza de datos asociados a esa información de sonido que se viene recibiendo a través de Internet. Todo ello, si el receptor dispone de una conexión Wifi o 3G

En Europa, desde la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) se está auspiciando un sistema (Radio DNS), a punto de convertirse en norma por el ETSI. Este sistema ya ha sido adoptado por varios radiodifusores en Europa. En España, la Cadena COPE lo acaba de implantar con carácter experimental en todos sus productos radiofónicos.

Este modelo, por la sencillez de su implantación y por los escasos costes asociados, puede estar llamado a convertirse en un próximo futuro en un baluarte sólido sobre el que pueda seguir apoyándose la radiodifusión para entrar con pleno derecho en el mundo digital sin perder su esencia y cualidades que la han hecho acreedora a través de los años a la más alta valoración por la sociedad.

FM-DAB: ¿Es realmente éste el dilema?

Isaac Moreno (07/09/15)

Desde hace ya más de 15 años en España disfrutamos de un servicio de radio digital (DAB) a través del que se difunden 18 programas de ámbito nacional (la totalidad difundidos también por medios analógicos).

¿Qué ha supuesto esta década y media de distribución de estos programas de cara a la mejora y ampliación de la recepción de la DAB en  España?  Muy poco o casi nada. Más o menos igual que en otros países de nuestro entorno.

Desde hace unos años, venimos oyendo voces que van pregonando el próximo abandono de la FM en favor de la recepción digital. El Reino Unido estableció hace años incluso una fecha para esta transición (que luego ha tenido que aplazar sine die),  y esta iniciativa está siendo seguida por otros países como Noruega o Suiza.

Esto del “apagón analógico” no nos suena nuevo: lo hemos escuchado (y experimentado) hace años aplicado al caso de la televisión. Su traslación a la radio seguramente ha sido originada por la identificación (errónea, a mi juicio) del caso de la televisión analógica y la televisión digital terrestre (un reacomodo de los servicios analógicos que, mediante la digitalización, deja espacio libre en la codiciada banda de UHF para el asentamiento de servicios de gran interés económico y fuerte interés social) con el caso de la radio.

En la radio no hay nada de eso: el hipotético abandono de la FM no dejaría libre la banda para otros servicios.  De hecho, en países en los que hay ya fecha para el apagón se ha previsto la continuación de este servicio para pequeñas emisoras locales. Debemos estar,  pues, preparados para una larga coexistencia de la FM y de la DAB. Tal y como se ha tenido y se sigue manteniendo después de los años entre la FM y la Onda Media.  El gran parque de receptores analógicos, la buena calidad de recepción de la radio analógica en frecuencia modulada y la barrera económica que supone la adquisición de una radio digital son elementos que van a jugar a favor de esta larga coexistencia.

Por ello, frente a los países “pioneros” que antes mencionaba,  se está abriendo paso también la idea de abordar este asunto de la transición de forma más sosegada y pragmática. A fin de cuentas, el usuario no va ganar nada (o muy poco) con esta transición y en cambio sí va a tener que desprenderse de muchos receptores (6 u 8 de media por hogar) y adquirir los nuevos receptores DAB a su costa.

Los recientes informes del  CSA (Conseil  Supérieur de L´Audiovisuel) francés (Evolution des modes de diffusion de la radio: quel  rôle pour la radio numérique terrestre?, Janvier 2015 http://www.csa.fr/Etudes-et-publications/Les-autres-rapports/Evolution-des-modes-de-diffusion-de-la-radio-quel-role-pour-la-radio-numerique-terrestre) y del gobierno australiano (Digital Radio Report, July 2015. https://www.communications.gov.au/publications/digital-radio-report), van más o menos  en este sentido.

Pero, así las cosas, que nadie confunda este proceso de transición entre las tecnologías de la distribución de la radio con la otra transición más profunda que nos ha propiciado la entrada en el mundo internet y, en particular internet en los dispositivos móviles:  A pesar de que el consumo de la radio por internet en movilidad fuera de los entornos WI-FI supone para los usuarios un consumo de datos que afecta de forma negativa a los planes de datos que aquellos tengan suscritos con su operador de servicios móviles, esta nueva forma de consumir la radio, con más libertad de los horarios, con más capacidad de interactuar con los programas, con más protagonismo del oyente, ha calado en ciertos sectores de la población, lo que explica el importante auge que va teniendo este tipo de escucha sin menoscabo, también hay que decirlo, de la escucha tradicional de la radio, cuyas cifras de audiencia se vienen manteniendo con bastante firmeza.

Y es que a los oyentes tradicionales no les faltan razones para continuar con su radio de toda la vida: la ubicuidad, la inmediatez, sencillez y continuidad de la recepción y el anonimato absoluto que esta forma de escuchar radio les garantiza.

La fortaleza de ambas opciones, avala la idea de que los radiodifusores deben prepararse para ofrecerlas combinadas, siendo este el fundamento de la Radio Híbrida (http://www.aeitm.es/noticias/107-radio-hibrida-el-huevo-de-colon.html).

Estoy convencido de que el futuro de la radio a corto y medio plazo estará ligado a esta nueva forma de producir, presentar y consumir la radio: Una radio distribuida al modo tradicional con una radio más acorde con las últimas tendencias, todo ello “a gusto del oyente”.

LA RADIO: UN MEDIO VETERANO QUE SE ADAPTA A LOS CAMBIOS TECNOLÓGICOS

Isaac Moreno Peral, 24/03/15

La radio es un medio de comunicación con casi un siglo de existencia en España. La propia esencia de la radio (carácter gratuito, el usuario debe proveerse de un aparato para disfrutar del servicio) hacen de aquella un medio de evolución tecnológica muy lenta: Muy pocas novedades tecnológicas en casi un siglo: La modulación en amplitud en ondas largas, medias y cortas, la Frecuencia modulada, la estereofonía, el RDS, radio Digital.

El receptor de radio ha sido un compañero fiel a lo largo de nuestra vida, aunque nuestra relación con él ha ido sufriendo importantes transformaciones: Durante mucho tiempo, ocupó un lugar privilegiado en nuestros hogares: majestuoso encima de un mueble, o en una repisa en las alturas del cuarto de estar, prestándole toda la familia una atención reverencial.

Más tarde, su transistorización permitió que pudiese acompañarnos en nuestras salidas fuera de casa. Por aquellos tiempos ya no nos conformábamos con escuchar la radio de cualquier manera, con chisporroteos, ruidos extraños de fondo… exigíamos una radio con calidad en el sonido. Algunos, los más jóvenes, comenzaban a mostrar sus preferencias por la radio musical, y para ello venía de perlas que nuestro receptor de radio tuviera la “frecuencia modulada”.

Al mismo tiempo, la radio fue perdiendo protagonismo en el hogar en favor del televisor. No obstante, conservamos y escuchamos la radio en otras zonas de la casa y en el coche, al mismo tiempo que desarrollamos otras actividades.

A pesar de esta continua y discreta presencia de la radio son muchos los cambios y transformaciones que aquella ha experimentado a lo largo de los años

De la Onda Media a la Frecuencia Modulada

La primera gran disposición sobre la radiodifusión sonora en España, abarcando aspectos tecnológicos, puede decirse que fue el Decreto de 6 de Agosto de 1958, sobre la transformación de emisoras locales de onda media en emisoras de frecuencia modulada. El objetivo de este Decreto era poner remedio al caos en las ondas medias, previendo como solución a dicho problema  aprovechar la banda de frecuencias de FM. Complementariamente se obligaba a que los receptores que se vendiesen en España partir de octubre de 1960 dispusiesen de sintonizador de frecuencia modulada.

Unos años más tarde, el Decreto 4133/1964 estableció el Plan Transitorio de Ondas Medias de la radiodifusión española. Era transitorio pues pretendía la reordenación de las ondas medias mediante el establecimiento simultáneo de una red de emisoras de ondas métricas (FM), hasta que pudieran ser asignados a España más canales de onda media (las disponibilidades de la Conferencia de Copenhague, 1948, no eran suficientes para las necesidades españolas: los ingenieros españoles no pudieron participar en esta última Conferencia por estar España a la sazón fuera de la ONU).

Por ello, y a pesar de ser un plan de ondas medias, en su preámbulo se reconocía que la única posibilidad de organizar la radiodifusión era la transformación de la casi totalidad de las emisoras a la frecuencia modulada. De hecho, este Plan Transitorio obligaba ya a los titulares de emisoras de OM a simultanear sus emisiones en FM.

Este Plan Transitorio se transformó en definitivo el año 1978 (una vez obtenidas nuevas frecuencias de OM en la Conferencia de Ginebra, 1975), mediante la aprobación (Real Decreto 2648/1978)  del Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora, donde se establecían las frecuencias y el número de estaciones que podían utilizar aquellas (165 públicas y 109 privadas). La escasez de frecuencias y su excesiva compartición entre las estaciones autorizadas, fue causa de insatisfacción de los radiodifusores, lo que motivó que por los ingenieros de la Administración se comenzara a trabajar en un nuevo plan técnico exclusivo para las ondas medias, a base de un largo y complicado proceso de coordinación de nuevas frecuencias con los países vecinos. Por Real Decreto 765/1993 se aprobó este nuevo Plan, que es el que sigue rigiendo en la actualidad las ondas medias en nuestro país.

Volviendo al Plan del año 1978, éste se limitó a mantener el funcionamiento de las emisoras de FM que ya estuviesen autorizadas y encomendó a la Dirección General de Radiodifusión y Televisión un ambicioso plan de distribución de frecuencias y de instalaciones en todo el territorio nacional. Esta planificación estaba supeditada a las consultas de coordinación internacional con los países vecinos que fuesen precisas “para conjugar las exigencias del Plan de Estocolmo  con las necesidades actuales de la radiodifusión española”, reconociendo así la inadecuación de un plan internacional elaborado casi dos décadas antes para poner en marcha el servicio de radiodifusión que reclamaba una sociedad moderna.

Así nació el Plan Técnico transitorio de FM (Real Decreto 1433/1979)  En este Plan se procedía con cautela de cara a la introducción masiva de 300 nuevas frecuencias privadas de FM en España (por aquella época, el número de emisoras privadas de FM no pasaba del centenar): se establecieron dos fases, la primera de ellas (120 frecuencias) a aplicar entre 1979 y 1980 y la segunda (180 frecuencias)  durante el bienio siguiente. Este Plan constituye la verdadera puesta de largo de la FM, con el arranque de nuevas cadenas de emisoras convencionales empleando exclusivamente la frecuencia modulada (Antena 3 de Radio y Radio 80), y fue seguido por sucesivos planes Técnicos Nacionales (los aprobados por Reales Decretos 169/1989, 1388/1997 y  964/2006. De esta forma, en poco más de 25 años,  se pasó de las 100 frecuencias iniciales a un parque actual de casi 2000  emisoras privadas. Estos Planes fueron ya paulatinamente desarrollados por las Comunidades Autónomas conforme aquellas iban asumiendo las competencias en esta materia.

En cuanto a la radio pública, en el Real Decreto 169/1989 se fijaban 557 emisoras para la estatal, y otras 196 para una incipiente radio autonómica. Actualmente son más de un millar las emisoras de FM de RNE y más de 700 las autonómicas (incluyendo las reservadas para cuatro Comunidades Autónomas sin radio pública autonómica). Añádanse además las 1.160 emisoras municipales cuya gestión indirecta posibilitó la Ley de Ordenación de las Telecomunicaciones (Ley 31/1987) y cuyo régimen jurídico quedó plasmado en la Ley de emisoras municipales (Ley 11/1991). En total, unas 5000 emisoras legales de FM… ¡una emisora para cada 10.000 habitantes!

Pero en este medio siglo largo de transición hacia la FM ha habido además intensos cambios tecnológicos en la radio de puertas para dentro (uso del satélite en los años 90 para el transporte de señales de cadena a las emisoras locales, digitalización de las redacciones, entrada en el mundo de Internet) … y de puertas para fuera: la estereofonía en la FM (En la Onda Media hubo un intento en los años 90 por parte de la Cadena Cope de introducir la estereofonía, que posteriormente abandonó), el sistema RDS (década de los 80), servicios de información montados en subportadoras y extraordinarias mejoras en la eficiencia energética de los transmisores.

De la Frecuencia Modulada  la Radio Digital

El inicio de la introducción de la radio digital en España se produce con la aprobación por el Gobierno del Plan Técnico de la Radio Digital (Real Decreto 1287/1999), contemplando una nueva modalidad de radio con nuevas bandas de frecuencia y tecnología DAB y con modalidades de explotación nacional, regional y autonómica. El año 2010 se iniciaron las emisiones DAB de ámbito nacional en España, 6 programas explotados por RNE y 12 programas explotados por empresas privadas. Se han convocado igualmente concursos para concesiones (licencias) locales y autonómicas en tres Comunidades Autónomas.

Las exigencias de cobertura territorial de las licencias nacionales fueron rebajadas once años después: mediante un Acuerdo de Consejo de Ministros que aprobaba el plan de digitalización del servicio de radiodifusión sonora terrestre (Resolución de 13 de julio de 2011, de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información) se rebajaron estas exigencias desde el 50% al 20% de la población, a la espera de la redefinición de un nuevo Plan Técnico Nacional en un próximo futuro. De esta manera, se reconocía el fracaso en la introducción de esta tecnología, que tendrá que esperar tiempos más propicios y realizarse, en su caso, con nueva norma más eficiente (DAB+).

Por otra parte, La Ley de Acompañamiento a los Presupuestos Generales del Estado (Ley 62/2003), abría un nuevo escenario en la digitalización de la radio en España, al introducir la posibilidad de que los radiodifusores de OM y FM pudieran digitalizar sus emisiones empleando las tecnología DRM y DRM+ respectivamente. Radio Nacional de España ha realizado emisiones DRM durante varios años. COPE y SER, han realizado pruebas para verificar la factibilidad de emitir simultáneamente en analógico y digital utilizando para ello la frecuencia asignada para el servicio analógico, pruebas que concluyeron con resultado negativo.

Más allá de la radio digital

No obstante estos fracasos en la digitalización de la radio, los progresos tecnológicos son imparables: Internet ha transformado nuestras vidas, y la radio no iba a ser menos: Ha nacido un nuevo modo de escuchar la radio a través de Internet, a un público deslumbrado al ser consciente de que puede tener al alcance de su PC, Tablet o Smartphone prácticamente cualquier radio que esté emitiendo en el planeta, sea cual sea su distancia o sus contenidos.

¿De nuevo la radio amenazada? Esta vez parece ir la cosa más en serio: no hay prácticamente hoy ningún ciudadano que no disponga de un Smartphone, con el que se orienta, hace fotos, compras, consultas, juega, se relaciona,  entra y participa en las redes sociales… y escucha música, o incluso la radio. Aunque la forma de escuchar la radio a través de la mayor parte de estos dispositivos no es a través de la FM, sino con otro modelo de difusión muy distinto: el “streaming”.

Podríamos pensar que siempre nos quedará el automóvil para escuchar la radio en su manera tradicional pero las nuevas tecnologías han llegado al automóvil y si hasta ahora aquellas han venido centrándose en ayudas a la conducción y a su seguridad, está irrumpiendo con fuerza el concepto de “connected car”, esto es, el vehículo con todas sus funciones controladas, calculadas,  manejadas y dirigidas desde “la nube”, mediante potentes conexiones a Internet facilitadas a través de las redes móviles de banda ancha, por las que podrá entrar igualmente la radio por Internet.

El modelo de radio online y otros consumos de audio a través de Internet está irrumpiendo con fuerza en los últimos años, representando ya una parte no despreciable del total de oyentes, augurándosele un rápido progreso en la escala de la audiencia de la radio.

Pero el modelo de radio por Internet es un modelo completamente diferente del modelo “gratis total” de la radio tradicional: es un modelo de pago; el oyente debe disponer de un contrato de servicios de telecomunicaciones (ADSL, 3G o 4G) para escuchar la radio online.

Sería posible disponer de un modelo de radio más acorde con los tiempos actuales, suministrado desde las infraestructuras y medios analógicos actualmente usados por los radiodifusores? Rotundamente, sí. A través del concepto de radio híbrida.

¿Qué es la radio híbrida?

La radio híbrida es un sistema que combina la recepción de la radio en FM con la riqueza de datos asociados a esa información de sonido que se viene  recibiendo a través de Internet. Todo ello, si el receptor dispone de una conexión Wifi o 3G

En Europa, desde la Unión Europea de Radiodifusión (UER-EBU) se está auspiciando un sistema (Radio DNS), a punto de convertirse en norma por el ETSI. Este sistema ya ha sido adoptado por varios radiodifusores en Europa. En España, la Cadena COPE lo acaba de implantar con carácter experimental en todos sus productos radiofónicos.

Este modelo, por la sencillez de su implantación y por los escasos costes asociados, puede estar llamado a convertirse en un próximo futuro en un baluarte sólido sobre el que pueda seguir apoyándose la radiodifusión para entrar con pleno derecho en el mundo digital sin perder su esencia y cualidades que la han hecho acreedora a través de los años a la más alta valoración por la sociedad.

No obstante, no debemos perder de vista que lo importante del medio no es el soporte sino el mensaje. Y la radio sabrá adaptarse al cambiante mundo tecnológico con la seguridad y fortaleza con la que ha venido haciéndolo en este casi siglo de existencia.

Noruega pone fin a su radio analógica ¿debemos nosotros seguir su estela?

Isaac Moreno Peral 
(28/04/15)

Hace unos días Noruega ha puesto fecha para el cese de las emisiones analógicas de la radio, en favor de las emisiones digitales. Lo ha anunciado el ministro de cultura del gobierno noruego: el proceso de apagado comenzará el 11 de enero de 2017 y finalizará el 13 de diciembre del mismo año.

Noruega es el segundo país del mundo en fijar formalmente una fecha para el apagado de las emisiones analógicas de radio. El primero fue el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.  Lo decidió el año 2010 (The Digital Economy Act), para producirse en el año 2015. a finales del mismo año se modificó la fecha de 2015 para situarla en 2017 como pronto. Con posterioridad, en diciembre de 2013 el Gobierno británico decidió que sólo se produciría la transición cuando se cumplieran una serie de objetivos:

  1. Cuando la audiencia digital conjunta en todas las plataformas alcance el 50% de la población
  2. Cuando la cobertura en DAB sea comparable a la cobertura de la FM
  3. Cuando la cobertura DAB local alcance el 90% de la población y principales carreteras.

Al mismo tiempo renunciaba a la fecha de 2017 hasta que los objetivos anteriores se hubieran cumplido.  En todo caso la transición sería sin perjuicio del derecho de las emisoras locales a seguir utilizando la FM de forma indefinida.

Volviendo Noruega, este país también ha sido pionero en el apagón analógico de la televisión, cosa que llevó a cabo en 2009.

En cuanto a la radio, la cosa venía de antes: la resolución la había adoptado el Parlamento noruego el año 2011, supeditando la transición a una serie de condiciones:

.  La cobertura digital de todos los servicios de la radio pública NRK debe de ser igual a la analógica del primer programa de aquella

.  La cobertura digital de los servicios comerciales nacionales debe de ser del 90% de la población

.  La oferta de radio en digital debe suponer un valor añadido para los oyentes

Todo ello con otras dos condiciones adicionales:

.  Soluciones asequibles y técnicamente satisfactorias para posibilitar la recepción en la radio de los vehículos

.  Audiencia digital de al menos el 50% los oyentes diarios empleando cualquier tipo de plataforma

Noruega lista para la transición. ¿Y el resto del mundo?

Prescindiendo de los Estados Unidos de América donde se está desarrollando otro estándar de radio digital (HDRadio), en el mundo hay  actualmente 21 países con servicio DAB/DMB en funcionamiento  (en estos 21 países se incluyen Gibraltar, Malta, Mónaco, Bélgica, Hong Kong, Irlanda, Noruega y Suiza. No son precisamente países extensos y dd grandes poblaciones. Entre los 21 países se encuentra China… Con cobertura de servicio DAB abarcando al 4% de la población. Por encima del 80% de cobertura tenemos  solamente 11 países.

En cuanto al parque de receptores DAB, si no tenemos en cuenta a Corea del Sur, con un sistema como el DMB que no puede considerarse estrictamente radio, solo 9 de los 21 países disponen de datos (la fuente es del WORLD DMB Forum, y los datos de septiembre de 2014): el Reino Unido en cabeza, con 19 millones de receptores, otros cinco países por encima del millón ( Alemania 2,7, Dinamarca 1,7, Australia 1,6, Suiza 1,5, Noruega 1,2) y tres pausen mas con cifras por debajo de cien Mil: Suecia, Hong Kong y .. ¡China!.

En cuanto a DAB en vehículos, los países que aportan cifras de ventas el último año Porcentaje de vehículos vendidos equipados con receptor DAB): Noruega, 63%, Reino Unido, 61%, Suiza, 45%, Alemania, 10%, Italia 3% y Australia 5%.

Francamente, con estos datos no es razonable pensar en una rápida transición a la tecnología DAB a corto ni a medio plazo.

¿La decisión de Noruega cambia algo el panorama?

A mi juicio, prácticamente nada.  Noruega es un país singular en cuanto a su geografía, orografía y demografía.  Igualmente lo es en cuanto a la implantación de la radio, los programas en servicio y su carácter público – privado.

Estoy convencido de que,  hoy por hoy, en España no podemos permitirnos el lujo de mantener, adicionalmente a las redes analógicas, una red digital de cobertura similar durante varios años.

Por otra parte, no parece que ello responda a una necesidad de la sociedad ni de los usuarios del espectro: a diferencia de la televisión, donde la digitalización va seguida de un proceso de liberación de frecuencias para su ocupación por otros servicios, no hay en absoluto ningún plan para la ocupación de la banda de FM después de su hipotética liberación.  Es más, tanto en el Reino Unido como Noruega los planes para el apagado analógico contemplan la continuación en el uso de la banda de FM por las estaciones locales y de baja potencia.

En otra parte del mundo como los Estados Unidos de Norteamérica, en lugar de la batalla de la transición digital con fecha fija ( allí están con el desarrollo de su HDRadio al ritmo que va imponiendo el mercado y la situación económica) la Asociacion Nacional de Radiodifusores (NAB)  está poniendo el foco en otro lugar muy diferente: en pedir la habilitación del receptor de radio que ya está integrado en muchos smartphones y que han sido “ocultados” en los dispositivos que están siendo vendidos en Estados Unidos (aquí también).

Estoy totalmente de acuerdo con la estrategia de la NAB;  es justamente lo que tendríamos que comenzar a hacer en España.